Nuestra historia

Un día de Febrero, impulsando dos emprendimientos, aislada por la situación sanitaria global, luego de haber conversado por videollamada con algunas de mis amigas, me doy cuenta de que todas teníamos algo en común, teníamos una llamita dentro que nos estaba impulsando a querer comenzar o avanzar con nuestros emprendimientos, una llamita que seguía viva a pesar de todo.

Esa fue excusa suficiente para comenzar a reunirnos todos los Lunes a las 8hs de la mañana para hablar de nuestros emprendimientos y de nuestras vidas. 

Lo que comenzó con una presentación (porque alguna de ellas no se conocían) fue desarrollándose en una actividad fundamental en nuestras vidas. Comenzábamos las semanas descargando nuestras frustraciones, dándonos consejos y armando un plan para la semana.

Nos intercambiamos ideas, pedimos ayuda a personas de otras comunidades para aprender sobre nuevos temas y hasta nos dimos talleres entre nosotras para quitarnos ese miedito de "hablar en público"

Al poco tiempo entendimos el gran valor que nos estábamos generando y empezamos a ver cómo nuestras energías hacia nuestros emprendimientos iban cambiando, ya no estábamos procrastinando tanto, ahora nos teníamos a nosotras para mostrarnos nuestros avances y compartir ese orgullo de un objetivo cumplido. Nos sentíamos validadas, escuchadas y entre nosotras nos dábamos impulso en esos días grises.

Para Mayo aunque éramos muy poquitas, ya nos sentíamos una gran comunidad y decidimos ponernos un nombre. 

"Yo tengo una alumna que se llama Wara, y significa estrella en el idioma Aymara" comenta Luciana.

Y de allí nace nuestro nombre, somos una Red de Waras, Red Wara, una red de estrellas.

Sentíamos que teníamos que compartir esta red, este sentimiento. Seguro no éramos las únicas que necesitaban tener un grupo de amigas que están pasando por procesos parecidos, que te escuchan, que te entienden y que te impulsan. 

Es allí, que con la bendición de aquellas primeras Waras, me tomo el desafío al hombro de hacer llegar esta hermosa Red y sus valores, a todas las mujeres de Latinoamérica que sientan que lo necesitan. 

Como emprendedora serial, alumna eterna y mentora certificada, inicio el proceso de prototipo invitando a 6 mujeres emprendedoras a que participen de 5 sesiones de mentoría (en dos grupos) en donde comencé a probar y mejorar la metodología de acompañamiento.

En este proceso comprendí realmente el gran valor y potencial que tenía el proyecto y me animé a dar un paso mas.

En el mes de Agosto invito a dos personas más a seguir dándole forma al proyecto. 

En 2021 lanzamos nuestra primer convocatoria abierta a nuestro proceso, en la cual se inscriben 53 mujeres de 12 países.

Cerramos 2021 con 33 becas completas y mentorías brindadas.

Puedes conocer los testimonios aquí

Hoy nos encontramos queriendo ser más, muchas más. Queremos aumentar el poder de nuestra comunidad, brindar aún más facilidades a nuestras emprendedoras e inspirar a más mujeres de Latinoamérica a que encuentren su propio brillo. 

Como empresa social aún somos jóvenes y tenemos mucho para aprender, pero algo que no le falta a ninguna de las integrantes de este equipo es el amor y la pasión por lo que hacemos. 

Creemos muchísimo en nuestro propósito y estamos dispuestas a permanecer en actitud de alumnas para aprender el camino.

Entendemos que no se trata de dar cátedra o de enfocarnos en el emprendimiento. Ya hay muchas organizaciones que se enfocan en eso. 

Nuestro objetivo no es que salgan con un emprendimiento exitoso (mejor aún si lo hacen), lo que queremos es utilizar la curiosidad del emprendimiento como una excusa para plantearle preguntas a la mujer que la ayuden a encontrar con su poder interior, esa llama que la va a impulsar hacia adelante aún cuando las cosas fallen, la que le va a permitir levantarse y hasta incluso iluminar a otras mujeres. 

Puedes conocer a nuestro equipo aquí.

 

Gracias por llegar hasta aquí :) 

Lucía Hernández

Fundadora de Red Wara